Imagen 1

SUTURAS QUIRÚRGICAS EN CIRUGÍA MENOR

En este artículo del Curso de Cirugía Menor vamos a tratar un aspecto muy importante dentro de las técnicas quirúrgicas y de la cirugía menor, las suturas quirúrgicas. Para comenzar, definiremos la acción de suturar:

Suturar consiste en acercar o aproximar tejidos de la piel que han sufrido una solución de continuidad y que tengan las mismas características, con el fin de que estos cicatricen correctamente.

Hay que tener en cuenta algunos de los principios más básicos y generales de las suturas quirúrgicas en cirugía menor.

  • Es importante obtener una eversión de los bordes correctas, introduciendo la aguja formando un ángulo de 90º con el plano de la piel y realizando un movimiento de prono-supinación con la muñeca.
  • Realizar la disección dérmica siempre antes de cerrarla para bajar la tensión de la herida.
  • En heridas profundas o con espacios muertos, es imprescindible cerrar por planos.
  • Hay que aplicar la tensión adecuada, cuanta más tensión hay mayor posibilidad de isquemia e infección y la cicatrización será peor.
  • Hay que intentar colocar el mínimo número de puntos que consiga una buena sutura y elimine los espacios muertos.

Existen dos tipos de suturas, las continuas y las discontinuas, estas últimas son las que vamos a ver a continuación.

Suturas discontinuas en cirugía menor

En las suturas discontinuas cada punto realizado es totalmente independiente del siguiente y se van repartiendo de forma uniforme, simétricos y equidistantes a lo largo de la herida. Este tipo de sutura tiene mayor facilidad para distribuir la tensión y favorecen al drenaje y cicatrización de la herida. Además, la retirada de puntos es bastante más sencilla que en otros tipos y por este motivo son las más empleadas.

Dentro de las suturas discontinuas podemos encontrarnos con distintos tipos, de punto simple, de punto simple con el nudo enterrado o invertido, de punto de colchonero vertical, de punto de colchonero horizontal o de punto de colchonero horizontal semienterrado.

1. Punto simple

Este tipo de sutura es el que más se utiliza porque es el más rápido y fácil de ejecutar. Además, se realiza con material no reabsorbible. Abarca la piel y un trozo del tejido subepidérmico, quedando tan ancho como profundo.

Los puntos por donde entra y sale la aguja deben de tener la misma distancia con referencia a los bordes de la herida, unos 3 o 5 milímetros. Esta distancia es la que debe marcar la separación entre los puntos sucesivos, siendo la sutura de puntos simples de este modo: equidistante y simétrica.

2. Punto simple con el nudo enterrado o invertido

El punto simple con el nudo enterrado o invertido aproxima planos profundos y cierra tanto los espacios muertos como el tejido subcutáneo. Disminuye la tensión de la herida. Al igual que el anterior, se realiza con tejido reabsorbible. Es bastante parecido al anterior, pero en este caso el nudo queda en profundidad.

En este caso se invierte el orden de comienzo, se empieza por el que debería ser el borde de salida y acaba por el borde que debería ser el de entrada. De este modo los dos extremos del hilo se anudan a un lado del hilo transversal, por lo tanto, al hacer el nudo éste quedará enterrado.

3. Punto de colchonero vertical

Este permite suturar varios planos de la herida con un mismo material dentro de una sola intervención. Además, proporciona una buena eversión de los bordes y no necesita punto invertido previo. El punto de colchonero vertical se realiza con material no reabsorbible.

Lo primero que hay que realizar es el trayecto profundo de la sutura con los puntos de entrada y de salida, más o menos a 7 milímetros de los bordes de la herida. Para finalizar con el trayecto superficial de la sutura los puntos de entrada y salida deben estar a 2 o 3 milímetros de estos bordes y en la misma posición vertical del trayecto profundo.

4. Punto de colchonero horizontal

Este tipo es el más utilizado e indicado para las heridas con bastante tensión y que son difícil de aproximar los bordes. Es perfecto para dividir una herida larga en dos mitades y repartir la tensión entre ambas. Este punto proporciona una buena eversión de los bordes y previene la dehiscencia de las suturas. Se realiza con material no reabsorbible.

La aguja se introduce en la piel de la misma forma al punto simple, respetando la distancia de los bordes de la herida y saliendo por el lado opuesto a esta. El punto de colchonero horizontal sería como realizar dos puntos simples pero sin llegar a cortar el hilo, abarcando mayor profundidad.

5. Punto de colchonero horizontal semienterrado

Este punto se utiliza para las suturas de heridas con forma de “V”, los bordes de diferente grosor o los colgajos cutáneos. Es una sutura de 3 puntos, dos epidérmicos y uno dérmico. El punto de colchonero horizontal semienterrado intenta reducir la posibilidad de necrosis vascular que puede llegar a aparecer en el vértice y se realiza con material no reabsorbible.

La técnica se inicia introduciendo la aguja por el borde de la herida que tiene la porción no colgante y se sigue por el colgajo de la misma atravesándolo a nivel de la dermis. Para finalizar, se sacaría la aguja por el borde opuesto de la herida y lateralmente al punto de entrada inicial.

Esta sería una explicación básica y sencilla de cómo son los tipos de suturas quirúrgicas discontinuas dentro de la cirugía menor. No olvides que es imprescindible además de saber la teoría, realizar la práctica, así que… ¡A practicar!

 

One Response